Azúcar: ¿porque nos gusta tanto?

Comencemos analizando algunos datos:

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomineda reducir el consumo de azúcar a menos del 10% de las calorías diarias.

Los adultos no deben ingerir más de 12 cucharadas de té por día, y hasta nueve cucharadas en el caso de los chicos. De esta manera se busca limitar el consumo de azúcares potencialmente nocivos para la salud.

Limitar el consumo de azúcar a lo recomendado por la OMS implica prestar muchísima atención a los que se consume diariamente, al azúcar escondido en los alimentos procesos.

El muchos casos el desayuno promedio de los niños implica jugos azucarados, galletas de paquete, cereales de colores o azucarados. Ese desayuno ya sobrepasa los límites de azúcar recomendada.

¿Cómo medir el consumo de azúcar? Una cucharadita de té de azúcar equivale a 4 gramos, lo mismo que una cucharada de ketchup. Una latita de gaseosa común aporta hasta 40 gramos de azúcar. Una taza de avena con canela: 17 gramos; 200 ml de leche semidescremada con chocolate representa 20 gramos y una hamburguesa con queso, 25 gramos.

Para el profesor Tom Sanders, experto en nutrición en el King’s College de Londres, «el objetivo del 10% es fácil de alcanzar si se evitan las bebidas azucaradas». Hace tiempo que las consecuencias de una mala alimentación, demasiado rica en grasas o en azúcar, prepcupan a los especialistas. Sucede que enfermedades no transmisibles, como la diabetes, el cáncer o las enfermedades cardíacas, causan cada año 16 millones de muertes prematuras en el mundo.

En la Argentina, el 60% de la población adulta tiene sobrepeso u obesidad. Ese porcentaje ya alcanza al 30% en los adolescentes, de acuerdo con la última encuesta nacional de factores de riesgo.

La OMS recordó, además, que gran parte de los azúcares que consumimos están «ocultos» en alimentos que no se consideran como dulces. «Un estudio señala que en Estados Unidos, el 80% de los alimentos vendidos en los supermercados contienen azúcares añadidos.

Algunos países ya reaccionaron ante el exceso de azúcar, como Ecuador, que obliga a los industriales a poner un logotipo de color sobre los productos alimenticios, en función de la cantidad de grasa o de azúcar que contienen.

La OMS también abogó por una reducción de las campañas publicitarias destinadas a los niños para productos como barritas de chocolate o bebidas azucaradas. La organización también recomienda a los países miembros que «entablen un diálogo con las industrias agroalimentarias para que reduzcan los azúcares ocultos en la composición de sus productos.

El consumo de azúcares «libres» varía mucho según las regiones y países. América Latina es la región donde más se consume, con 131 gramos diarios por persona, y Africa la región en la que menos se consume, con 30 gramos diarios por persona. En algunos Estados europeos, como Hungría y Noruega, se sitúa entre el 7% y el 8% de la ración energética diaria. En otros, como España y Reino Unido, sube hasta el 16% y 17%.

Las reacciones a las nuevas directivas de la OMS no tardaron en llegar. El Consejo Internacional de Asociaciones de Bebidas (ICBA) -de la que forman parte las estadounidenses PepsiCo y Coca-Cola, entre otras- rechazó la recomendación de la agencia de la ONU para reducir el consumo de azúcar. «No refleja un consenso científico sobre la totalidad de la evidencia», indicó en un comunicado.

Según la organización, la recomendación de la OMS se sustenta en estudios de «calidad científica muy baja». Y apunta que «no existe una base científica para el tratamiento de los azúcares libres de manera diferente que los azúcares intrínsecos, que son los que incluyen naturalmente frutas y verduras».

Y de esa manera siguen llevandose las de ganar las empresas de bebidas gaseosas, jugos ultra azucarados y encime tienen el tupe de promocionarlos como saludables, invirtiendo fortuna en campañas publicitarias en las que muestran deportistas abrazados a su botella de Pepsi, vamos! Como si el secreto de todo deportista fuera tomar gaseosas desde el desayuno a la cena.

¿Leés las etiquetas de los alimentos procesados? ¿Conoces las diferentes denominaciones del azúcar?

Si tu objetivo es cuidarte, será necesario que te informes sobre el azúcar oculto (que generalmente puede llegar a un 80%) presente en los alimentos industrializados.

El azúcar oculto de estos alimentos también favorece la aparición de enfermedades cardiovasculares, obesidad, diabetes, hipertensión arterial y ciertos tipos de cánceres.

En algunos alimentos industrializados, el azúcar se encuentra en forma de fructuosa escondida: ketchup, salsa rosada, salsa para pastas, bebidas energéticas, pan de viena, pan para salchichas, entre otros, información no conocida por el público en general.

 

El azúcar genera adicción

Recientemente, la neurocientífica Nicole Avena explicó en un vídeo realizado paraTEDEd los daños colaterales de la sacarosa en nuestro cerebro. Cuando ingerimos azúcar, la corteza cerebral activa los receptores del sistema de recompensas, lo que incita a comer aún más azúcar a consecuencia del engañoso sentimiento placentero que experimentamos.

Esto se debe a la liberación y aumento de los niveles de dopamina, que altera la química natural de nuestro cerebro y nos incita a seguir consumiendo más y más.

Esto no quiere decir que debamos omitir el azúcar por completo de nuestra dieta, pero sí que seamos conscientes de los productos que consumimos. Algunos de ellos contienen azúcares naturales que nuestro metabolismo puede asimilar con mayor facilidad, como es el caso de las frutas, la miel, vegetales, lácteos o melaza de arroz u otros cereales. La lista de productos sanos que contienen fructosa y glucosa naturales son elevados y tu organismo te lo agradecerá.
Fuente: seccion buena vida Clarín, 2/3/2015

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